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| Foto creada con ChatGpt a partir de una foto mía |
¡¡Holii chicos/as!! Algo que no he contado es que soy asistente/árbitra de fútbol sala y hay algo que he ido observando con el tiempo en muchos partidos. Cuando quien arbitra es una mujer, el ambiente a veces cambia. No siempre de forma evidente, pero sí en pequeños detalles. A veces jugadores o entrenadores me hablan más suave, casi con condescendencia, como si mi autoridad fuera distinta. Otras veces mis decisiones se cuestionan más, como si tuviera que demostrar constantemente que sé lo que hago.
Pero también pasa otra cosa: cuando hay una decisión que no gusta, muchas veces se te echan encima más rápido. Protestas, gestos, miradas, comentarios desde el banquillo… y a veces también surgen comentarios machistas o bromas de “graciosos” que buscan llamar la atención, como si tu presencia como mujer fuera una oportunidad para burlarse o cuestionarte de manera personal, en lugar de simplemente debatir la jugada. Es agotador y demuestra que todavía queda mucho por cambiar en la manera en que se percibe a las mujeres en el deporte. Cada partido se convierte también en un desafío constante a estereotipos, prejuicios y actitudes machistas y lo que debería importar dentro del campo no es si quien arbitra es hombre o mujer, sino que el partido se juegue con respeto y profesionalismo.
Todas merecemos ser respetadas, escuchadas y protegidas. No pedimos favores, pedimos lo básico: respeto y equidad.
(Redacción mejorada con chatGPT)

Holii Alba, Me ha parecido muy interesante lo que cuentas, sobre todo porque es una experiencia en primera persona y se nota que es algo real que vives en tu día a día. Hace reflexionar bastante sobre situaciones que muchas veces pasan desapercibidas.
ResponderEliminarComo sugerencia, quizá podrías añadir algún ejemplo concreto de un partido o una situación que te haya marcado, para que quien lo lea pueda imaginarlo mejor y conectar aún más con lo que explicas. Aun así, es un tema muy importante y lo has explicado súper bien, gracias por compartirlo.
Muchas gracias por tu comentario, me ha gustado mucho cómo lo has planteado.
EliminarMe parece muy buena sugerencia lo que dices de añadir algún ejemplo concreto, tienes razón en que ayuda a entenderlo mejor y a conectar más con la situación. Lo tendré en cuenta para futuras publicaciones. Y gracias también por tus palabras, me alegra que el mensaje haya hecho reflexionar
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarHola Alba, no he podido evitar comentar en tu publicación, ya que yo también arbitro partidos de baloncesto y siento esas dinámicas sutiles de machismo que todavía persisten en el deporte. Yo también las experimento en ocasiones, de hecho, una de las más evidentes fue un día en el que uno de los entrenadores, durante un partido, dio la mano al árbitro auxiliar y a uno de los oficiales de mesa, dejándonos al margen a las tres mujeres que ese día estábamos en el partido (árbitra principal y dos oficiales de mesa). Me gusta que muestres esta realidad que muchas veces pasa desapercibida.
ResponderEliminarMe hubiera gustado que pusieras algún ejemplo más concreto de comentarios o situaciones. Además, en baloncesto, los árbitros podemos hacer informes cuando este tipo de cosas ocurren y los trasladamos directamente a la delegación. ¿Podrías decirme cómo funciona esto en el fútbol sala?
Gracias por tu comentario, de verdad. Me siento bastante identificada con lo que dices, porque a veces son pequeños detalles o situaciones muy sutiles, pero en pista se notan y no siempre son fáciles de gestionar. Son cosas complicadas que, aunque no siempre sean muy claras, te hacen darte cuenta de que todavía hay aspectos que mejorar.
EliminarEn fútbol sala esto se puede poner en el acta arbitral como incidencia y se manda a la federación, supongo igual que en baloncesto. También gracias por esa crítica constructiva, la tendré en cuenta.